| Dejar de fumar gracias a la comida |
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| Escrito por Administrator |
| Domingo, 30 de Noviembre de 2008 14:11 |
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Los fumadores que quieran dejar el tabaco tienen en algunos alimentos un aliado inesperado: se trata de las verduras, la mayoría de las frutas y los lácteos. ¿Su función? Retrasan la eliminación de la nicotina del organismo a través de la orina, por lo que los efectos de los parches y chicles de nicotina se prolongan y el fumador puede afrontar con mayores probabilidades de éxito un abandono gradual del hábito. Según Ana María López Sobaler, profesora del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, todas las verduras, las frutas excepto los arándanos y las ciruelas, las legumbres menos las lentejas y los lácteos, a excepción del queso curado, cumplen con esta función. Según explicó recientemente en el marco de unas jornadas sobre nutrición celebradas en Madrid, estos productos hacen que la orina alcance un PH alcalino, lo que provoca una eliminación más lenta no sólo de la nicotina, sino también de la mayoría de los medicamentos.
Por otro lado, las frutas y las verduras son más necesarias sin cabe en la dieta de los fumadores, porque están sometidos a un mayor estrés oxidativo y suelen mantener además regímenes dietéticos más ricos en grasas animales. Al mismo tiempo, una mayor ingesta de frutas y verduras puede ayudar a conjurar uno de los motivos por el que muchas personas no se deciden a dejar el hábito: el aumento de peso asociado al abandono del tabaco. “De hecho, muchas mujeres adolescentes incluso empiezan a fumar pensando que van a estar más delgadas”, explica López Sobaler, que indica que está demostrado que la nicotina tiene un efecto en el Sistema Nervioso Central que hace que los fumadores tengan menos sensación de hambre y comen menos. Asimismo, la nicotina hace aumentar el gasto energético en reposo que hacen los fumadores, al aumentar la termogénesis, un proceso metabólico por el que el cuerpo elimina la energía en forma de calor. “Al tener menos energía, por un lado, y gastar más, por otro, los fumadores acaban teniendo un peso menor, aunque eso no significa que su disposición sea la más correcta, porque suelen tener más grasa depositada a nivel central, lo que no es muy favorable desde el punto de vista cardiovascular”, señala la especialista, que advierte de que tratar de perder peso mediante el tabaco supone pagar “un precio elevado” en términos de salud. Comenta tus dudas o tus experiencias en nuestro foro |
















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